domingo, 23 de octubre de 2011


He salido a pasear... y he cruzado mi mirada con la gente. He surcado por entre el cauce de murmullos, de comentarios, de expresiones y hasta he curioseado el descaro que muestran sus rostros al hacerlo. Quizá lo haya hecho contigo, y lo más seguro es que no te vuelva a ver jamás, al igual que a ellos; pero no importa. Quizá algo valió la pena de cuanto vi, o quizá no, y regrese de vacío, con la simple sensación de bienestar de un paseo más, satisfecho por el frescor de la mañana. Pero si por el contrario he hallado una descarga en mi interior... el bienestar me abrigará, y prenderá la chispa que enciende el fuego que preparo para ti con recios brazales de leños y ramas. Es mi forma de darle forma (permitidme la redundancia), para establecer el ambiente requerido en mis escritos. Que luego espero leerás (quizá tardes años) algo que descubrí en otro o en ti. Leerás sentado o tumbado pero tranquilo, al cobijo de esa lumbre que dispuse para ti, mientras yo volveré a estar lejos, paseando, buscando, experimentando, capturando sensaciones que colmen mi inspiración, pues mi vida y cuanto escribo está plagado de ti, de momentos tuyos... y tuyos... y tuyos también. Y quizá cuando tus ojos aún estén leyendo lo que una vez escribí, yo estaré más lejos que ayer. Tal vez allá, o allí, bajo la frescura que me ofrece aquel árbol, prieto en hojas; tomando la inteligencia de su mudez y su reposo y, bajo la misma sombra de su paz, me aprestaré sin prisas. Me recostaré entonces sobre el cofre de los recuerdos y desempolvaré el papel de mis instantes que quizá viví junto a ti y guardé para escribir.

Mañana saldré a pasear, quizá esta vez sí me cruce contigo...


(Mián Ros - 13/09/2009) ─ (revisado 23/10/2011) (quedan reservados todos los derchos sin permiso de su autor)


miércoles, 12 de octubre de 2011

Sigo escribiendo

El tiempo apenas da un segundo de tregua. Pero bueno, asomo por aquí para informaros. Sigo escribiendo, y no pararé de hacerlo hasta ver cumplidas mis pretensiones: concluir la novela II de la saga, Almaranthya.

Poco más he de añadir, salvo trasmitir las buenas vibraciones que siento cuando lo hago. Las nuevas aventuras del Latifundio Antiguo avanzan influenciadas por las templadas corrientes del otoño. Estoy satisfecho porque Dhàniel y los suyos han vuelto a retomar el latido de su propia historia. Seguramente lleguen las lluvias, el frío, pero ahora... nada, nada puede parar a la Leyenda... (espero que ni siquiera la novela juvenil que me ronda en estos días la cabeza pueda detenerme esta vez; ya me ocurrió con anterioridad y no quiero redundar en el error, espero que no).

Un saludito a todos los seguidores de Literatura Horizontal - Mián Ros.

Primer boceto de la Portada de La Leyenda de Almaranthya I - El despertar (2006) y primera portada (2007). Finalmente la tipografía fue sustituida por otra más legible.