viernes, 25 de junio de 2010

EL GRUPO KISS EN MADRID

Tal y como esperábamos, el grupo KISS no defraudó a los 16.000 asistentes tras su paso por el Palacio de los Deportes de Madrid. Y es que la mítica banda neoyorquina de rock paralizó la capital para firmar una de esas noches musicales que se recordarán toda la vida, entre los que se incluye un servidor: admirador del cuarteto desde que tenía catorce años. Uf... si ha llovido desde entonces.

Titulares de periódicos y medios informativos al día siguiente:

El rock diabólico de KISS posee en Madrid las almas de miles de fieles. (TVE)
KISS. Sangre y fuego para resucitar el rock and roll. (ABC)
Los diabólicos KISS siguen deslumbrando después de once años de silencio. (El Mundo)
Kiss conquistó Madrid con su inigualable fiesta de rock. (Diario Crítico)
La energía de KISS resucita al rock en Madrid. (Diario Femenino)
KISS conquista Madrid con un espectáculo demoledor. (El correo.com)

Gracias, Paul (guitarra, voz), Gene (bajo, voz), Tommy (primera guitarra) y Eric (bateria) y a los que abandonaron el grupo, Ace (primera guitarra) Peter (antiguo bateria) y Eric Carr (recordado bateria, descanse en paz), por abordar la música de una forma diferente, mágica y arrolladora y hacer que el rock and roll siga más vivo con los años. Gracias por esos cuarenta años de éxitos y de rock.
Unánime la voz: KISS, el mayor espectáculo musical del mundo del rock.

Después de una semana vibrante e irrepetible, sigamos escribiendo.
Feliz finde a todos.
PD: A la llegada a las puertas del Palacio, antes del comienzo del concierto, la cadena televisiva Cuatro nos entrevistó a mi mujer y a mí sobre cuál es el mejor grupo del mundo del rock, obviamente podéis imaginar nuestras respuestas.
La nota significativa es que no he conseguido ver las imágenes pero seguro que por algún lugar nos reconocieron, je je. Fue una noche fantástica de principio a fin.

domingo, 13 de junio de 2010

Sabías que...

Empezamos un nuevo año de Blog, y estrenamos diseño.

Siguiendo con los dichos populares que a lo largo de los días se aparecen en nuestra vida cotidiana y que empleamos de forma natural, aquí tenéis otra pequeña representación, a petición vuestra, debido al éxito de la entrega anterior.

Pasar la noche en blanco

Todos hemos pasado alguna y todos sabemos muy bien lo que quiere decir, aunque que quizás muchos no sepan cuál fuera el origen de que se popularizara esta frase para explicar que se ha pasado la noche sin dormir, por insomnio o por otra razón.
Antiguamente, cuando un joven iba a ser armado caballero al entrar en alguna de las órdenes religioso-militares que se constituyeron en la Edad Media, tenía el deber de velar las armas desde la víspera y durante toda la noche, que pasaba en oración, revestido de túnica blanca para significar su pureza.

Dar palos de ciego

Cuando queremos significar que alguien busca una solución a un problema, y careciendo de experiencia y de buen juicio o simplemente no siendo fácil hallar el buen camino, trata de probar de varios modos, solemos decir que da palos de ciego.
El origen de este popular dicho es bastante triste. Se cuenta que en tiempos de Alfonso VII se celebraban unos festejos que gozaban de gran popularidad por incluirse en los mismos, a modo de número fuerte, el espectáculo de dos ciegos, armados de gruesos barrotes y rodeados de cerdos. Los ciegos debían de tratar de localizar a un cerdo y matarlo a palos, con lo cual el animal quedaba de su propiedad. Pero la “gracia” del espectáculo consistía precisamente en las equivocaciones de los infelices y en las veces que los golpes se los propinaban uno a otro, entre las risas del... respetable.
Al parecer, sin embargo, la diversión a base de palos de ciego, invidentes o con los ojos vendados, fue bastante usual en la antigüedad, de modo que puede muy bien haber sido otro el origen y muy anterior al reinado de Felipe VII.

Nuestro gozo en un pozo

La explicación que se encuentra para esta locución, que por ser antiquísima, resulta de muy dudoso y confuso origen, es por demás simple, pues se suele decir que quizá se debe a la caída de algún animal doméstico en un pozo. Un animal que por ser muy querido de su dueño debía de ser un gozo.

Liar los Bártulos

Bártulos, que entre nosotros significan utensilios varios de uso corriente o trastos, proviene del nombre de un famoso abogado que vivió durante la Edad Media.
Se llamaba Bártulo y había llevado a cabo notables estudios sobre Derecho y había escrito también sobre dicha materia interesantes libros que servían con frecuencia de consulta eminentes juristas en toda Europa.
Los textos de tan célebre jurista se llamaron “bártulos” y por extensión se dio tal nombre a los apuntes y libretas que los estudiantes de Derecho llevaban a sus clases liados con cordones o cintas. Y cuando las clases terminaban, tornaban a liar sus bártulos hasta la clase siguiente.
Bártulo nació en 1313 y murió en 1356.

Cada palo que aguante su vela

Esta es una locución de origen marinero, pues en los barcos de vela, cada palo soporta una solamente para que el velamen esté equilibrado.
Por lo tanto, la frase quiere dar a entender que, para un buen trabajo en equipo, cada uno debe realizar el que le ha correspondido.

Cría cuervos y te sacarán los ojos

Se cuenta una curiosa historia a propósito del origen de este refrán y la cuenta V. Vega en su famoso “Diccionario de anécdotas”.
Una vez que el condestable de Castilla, don Álvaro de Luna se hallaba de caza con otros caballeros, encontró a un hombre ciego, que ostentaba en el lugar de los ojos dos viejas cicatrices.
El condestable, movido a compasión, le preguntó al ciego con gran interés:
─¿Has estado en la guerra?
─No, señor, las heridas de mis ojos no son heridas de guerra, sino que las causó la ingratitud.
Y a requerimientos de don Álvaro de Luna, el hombre contó que había encontrado un cuervo pequeñito en el monte y lo había criado en su casa por espacio de tres años, prodigándole grandes cuidados y atenciones, y que un día que estaba dando de comer, el cuervo se le echó a los ojos y le dejó ciego.
Don Álvaro se volvió a los que le acompañaban y comentó:
─Ya habéis oído, caballeros; criad cuervos para que luego os saquen los ojos.
Sea o no sea éste el origen de la frase, lo cierto es que el refrán se emplea como advertencia para aquellos que prodigan sus afectos a quienes quizá no los merecen.

¡Vete a la porra!

La porra era el bastón, labrado, adornado con puño de plata y enormemente grande, que usaba antiguamente el tambor mayor de los regimientos.
Cuando las tropas se hallaban acampadas, la porra se clavaba en un lugar determinado del campamento y cuando algún soldado debía ser sancionado, se le enviaba a cumplir su arresto al lugar donde se hallaba la porra.
Hoy usamos esta locución cuando queremos quitarnos de enfrente a algún impertinente.

Tras de cornudo, apaleado

La historia pícara que popularizó la frase, sucedió del siguiente modo:
Había una vez un matrimonio, que tenía un criado muy buen mozo del que la esposa se prendó, y él de ella. Y la mujer, que era astuta y decidida, discurrió el medio de conseguir, al mismo tiempo, salir adelante con sus amores y no despertar las sospechas del marido. Para lograrlo, después de concertar una cita con su criado, habló con el marido y le dijo:
─El muy bellaco de nuestro criado se ha atrevido a requerirme de amores. Como tú no estabas y eres quien debe resolver la cuestión, le he citado esta noche en el corral. De modo que será mejor que te pongas mis ropas, para que no recele y se acerque a ti, y de este modo tendrás la prueba que necesitas para hacer de él lo que debes.
El marido, que se lo creyó todo, hizo lo que su mujer le pedía, y por la noche se fue al corral vestido como ella, mientras la mujer y el criado se encontraban en la habitación de ella.
El mozo, que sabía lo que le ama había planeado, bajó después al corral y, con una estaca, arremetió contra el marido disfrazado, gritando:
─¡Bellaca! ¿Te creíste que era cierto que pensaba traicionar a mi amo y faltarte a ti?
Y aunque el marido, además de cornudo resultó apaleado, se dio por contento al comprobar la “fidelidad y honradez” de la mujer y del criado.

Textos obtenidos del libro: Saber Humano.

Eso es todo por el momento. Que paséis una feliz semana, amigos.
¡Sigamos escribiendo!
Mián Ros

domingo, 6 de junio de 2010