martes, 20 de julio de 2010

Yo (relato involuntario)

YO (relato involuntario)
No sé, pero últimamente escribo menos que nunca. Seguramente se deba al calor. O acaso el monstruo del que todos huimos me haya poseído, ese que ahoga el verdadero yo, el que apareció de la nada y surgió un día dentro de mí y se doctoró en la duda. Ese que conforma lo instruido y lo que no, ese que apela ser yo, ese que cuenta historias.

Mi yo constante, el tranquilo, el reflexivo. El yo que reúne a todos mis yo en expandido apoyo desmedido. El yo que se siente yo sin serlo, el que se limita, el que presume, el que persiste, el que se derrumba, el incauto, el imperante, el que se descubre vestido, el que se abriga con su piel, el que sufre, el que se agranda.

El yo que se frunce al tiempo, el que se agria, el que se vuelve azúcar. El que se cubre con la noche, el que suda, el que no lo hace, el que se queja, el que grita, el que calla, el que domina.

El yo que nada espera, el que corre, el mismo que a veces busca y a veces se vacía. El que se sienta a la fresca, y escribe, y se inhibe, y suspira, y en un intento por crecer, camina. El yo protagonista, el que se cuela en el ojo de los sueños, y flota, y avanza en volandas de una musa alegre. El yo que no duerme, el que bosteza, el que se solaza, el que imagina todo, el que no se viste de nada.

El yo tenaz, el que organiza, el golpea las teclas y le da sentido a la máquina, a la historia. El yo que intuye, el que afirma para no negar, el que no escribe, el que se aleja, el que viene sin querer venir, el que no va, y va. El yo primero, el del fin, el que vuelve a empezar.

El yo que amparó mi esfuerzo, mi carcajada, el que se convirtió en reflejo. El yo que me representa a mí, el que me levanta, el que me sostiene, el que me peina, el que se afecta, el que cae en la cuenta, el que se muere, el que se ausenta.

El yo que no sería yo sin mí. Mi yo travieso, el que vive en ti, el que te espera, el que te escucha, el que te desea, el que te ama, el que se siente amado.

El yo que quedará en ti cuando me vaya. El del recuerdo... el yo intemporal, el eterno.
Mi yo plural. Todos los yo que ves y los que no.

Indivisiblemente, soy yo, lo quiera o no.

Mián Ros (quedan todos los derechos reservados sin permiso del autor)

26 comentarios:

Gladys Pacheco dijo...

Que dominante tu yo amigo como
envidio ese calor que sientes pues yo aca me muero de frío muy buen relato me causo mucha gracia me
entretuvo muchisimo te felicito.
Cariños que estes muy bien.

AVV-SOLEDAD dijo...

Tienes un yo muy completo, por momentos es introvertido y en otros extrovertido. Lleno de optimismo con ligeros toques pesimistas.
Buen relato.
Un saludo a tu yo y otro para ti.

Lola Mariné dijo...

Pues a pesar del calor, tu yo parece que está inquieto y tiene mucho que decir de sí mismo.
Saludos.

MiánRos dijo...

Hola, Gladys,

Bienvenida a este viejo caserón de las letras. No quieras este calor, te lo aseguro, que derrite hasta las ganas.
Un placer que te hayas distraído un ratito; ese es al fin y al cabo el propósito.

Saludos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, vecinos de La Soledad,

Todos tenemos, mil y un yo, sólo hay que saber convivir con ellos. A veces alguno se rebela y no me gusta, pero lo dejo estar... luego vuelve al remanso con los demás, je je.

Un saludo a todos los asturianos.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Inquieto no sé, Lola, pero asado como un pollo te lo aseguro. No sé si soy yo, pero este año estoy pasando más calor que nunca, quizá mi yo sensiblero esté flotando por encima del resto, ja ja.
Gracias por tu comentario.

Saludos, amiga.
Mián Ros

Carolina dijo...

Mián, tu yo es inmenso, lleno de contradicciones pero también de una enorme lucidez, al fin y al cabo tu yo eres tú y no habrá otro igual.
Un beso, amigo.

MiánRos dijo...

Esa es la realidad, Carolina, saber diferenciar todos los yo que uno tiene, los que percibes y, de alguna manera, organizan tu entorno, y los que se intuyen y, o los dejas salir o severamente los bloqueas, aunque algunos son nómadas salvajes que aparecen cuando menos te lo esperas, pero siguen formando parte de tu yo central (el verdadero eje que soporta el peso de los demás), el que ven en ti y define tu personalidad, no el que interpretamos para salir de ciertos momentos o necesidades, o cosas similares.
Besos, y gracias por el comentario, amiga.
Sigamos escribiendo.
Mián Ros

Sergio G.Ros dijo...

Estoy con Lola, parece que tu yo se cuestiona a sí mismo, luego no las tiene todas consigo, y el hecho de que ahora escriba menos no quiere decir nada, tal vez, es la calma antes de la tormenta... quién sabe.

MiánRos dijo...

Pues sí, Sergio, muchos de mis yo se cuestionan tantas cosas y otros, por el contrario se asientan con fuerza para que se mantenga cierto equilibrio, quizá radique ahí el éxito.
Un fuerte abrazo, y mantente en la sombra que no veas como aprieta estos días la Gran Bola de Fuego.
Mián Ros


***

Vamos a ver si descansamos unos diítas de la cansina rutina. Bye bye a todos.

Sigamos escribiendo.
¡¡Felices vacaciones, amigos!!

B. Miosi dijo...

Me gusta, me gusta este yo que ocupa todos los espacios, que se queja, que comprende, que entiende, que golpea las teclas y que sabe que no es su momento aún.

Siempre es un placer leer tus escritos, Mián.

Un abrazo,
Blanca

AVV-SOLEDAD dijo...

¡Hola Mián! Te dejamos un comentario hace algunos días en el relato que tienes de "El humilde Lylén" imaginamos que no lo has visto aún y era para ver que opinabas sobre ello.
Un besote muy grande desde Asturias.

MiánRos dijo...

Y a mí me gusta que te guste, je je. Gracias, Blanca.
No creas que me llevo bien con todos mis yo, a veces cuesta tirar de alguno más de la cuenta. Pero bueno, hay que intentar llevarse bien con todos ellos.

Besos, querida amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, mis queridos vecinos asturianos,
Ahora he leído el comentario, debéis perdonadme. Desde luego que para mí será un honor que subáis al blog el micro relato de Lylén.
Mi más sincero saludos a todos.

Mián Ros

Maribel dijo...

Gracias a todos tus yo por convertirte en quien eres, el yo será tuyo pero el gusto de leerte es nuestro.
Un abrazo.

Gladys dijo...

Hola MiánRos estoy aqui de nuevo
sabes vengo del blog de mi amiga osea tu hermana cuando yo llegue a ti me sonaba tu nombre pero no recordaba realmente de donde es solo
ahora que cai en la marabillosa considencia que ya te conocia,
que dios te bendiga amigo y espero que algun día me visites,yo quiero
mucho a tu hermana somos amigas virtuales des de ase un tiempo,
como te quiere he un placer saludarte.
Un abrazo grande que estes muy bien.

El ave peregrina dijo...

Todos llevamos ese Yo, mas o menos pronunciado, es el que nos sostiene de una manera u otra.Pienso... que todos los Yo esperan algo...mejor positivo que negativo, evidente.Todo Yo recorre su tiempo y su espacio... establecido por el hado que se nos da, por eso, todos luchamos, por la subsistencia...por el vivir dignamente.

Un placer entrar en este bello blog, fue a través de PRINTOVA.

Un abrazo.

MiánRos dijo...

Gracias Maribel,
Es mi yo más sincero el que te escribe.
Un placer siempre recibir tus palabras.
Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola de nuevo, Gladys,
Agradezco tus palabras. Printova es una persona muy especial, se percibe solo con pasear por su blog.
Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Ave Peregrina,
Así es, el yo más fuerte donde se sostiene carne y hueso, es el que hay que alimentar y cuidar con esmero para que el resto no se desprenda del equilibrio requerido.

Un placer tenerte por esta rústica cabaña de contadores de historias.

Besos,
Mián Ros

AMBAR dijo...

Hola, vengo del blog de tu hermana, ya veo que pasas un tiempito investigando tus YO, y que has encontrado unos cuantos, los míos están hechos un ramillete de flores y me costaría tiempo separar uno por uno.
Todos mis YO, te felicitan por tus hermosas letras, que tal como se adormecen y te dejan descansar, de repente se despiertan.
Ambar.

Tessa dijo...

Hola Mian ros:
Interesantes todos tus yo, algunos mezclados con el buen humor, otro fuertes sabiendo lo que yo quiero, en este caso tu.
Todos tus yo son reflexiones de alguien que no se conforma solo con su yo.

Un placer formar parte de tus
amigos.
Tessa

Ashia dijo...

Hola, Miánros.

Pienso que ese YO, existe en todos nosotros, desde el principio hasta el final del escrito.
Es el YO, que nos cuestionamos, y que solo nosotros tenemos la respuesta, porque después de todo, sabemos la verdadera verdad, es nuestro YO.

Me ha gustado mucho leerte.


Un saludo

MiánRos dijo...

Hola, Ambar,
Un placer tenerte por aquí.
Es todo una eficacia por tu parte haber podido reunir todos tus yo de la manera más bonita posible: en forma de flores, precioso.

Gracias por tus palabras.
Un fuerte abrazo,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Tessa,
Cierto es, y no me cabe duda, que los mil y un yo que nos albergan saben convivir a la vera del yo primigenio, el latente, el que mueve la estructura corpórea, mandar sobre los yo insanos, perturbables y dañinos, y encerrar a los funestos entre barrotes de causa. Y entre todos ellos, el que yo sincero, el que te da las gracias, siempre, tras leer tus amables palabras.

Besos, amiga
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Ashia,

El placer siempre es mío a todo aquel que pasa, lee, y de alguna manera, descansa mientras medita lo leído en este pequeño espacio.
Gracias por tu visita.

Mián Ros