jueves, 1 de julio de 2010

Ahora, cuando el calor parece haberle quitado protagonismo a las lluvias y al frío, cuando la Crisis ha usurpado el terreno y ya no es una palabra vana en boca de todos, cuando la distracción se dispara y todo queda en un rincón apartado por el gran movimiento que es el mundial de fútbol y sus ruidosas vuvuzelas. Ahora, sí ahora, que me había ajustado a otras cosas y había olvidado (o dejado de lado) el publicar y toda referencia similar, me ha llegado un mensaje de una editorial, la cual evitaré hacer publicidad de la misma (como siempre), con la consiguiente y machacona respuesta de serie, aunque sin airbag para fuertes golpes, que dice: “Hemos procedido a valorar su posible publicación y tenemos que comunicarle que no vemos la posibilidad de poder publicarlo dentro de nuestro catálogo actualmente.” Pero lo curioso del tema, es que el original, La Leyenda de Almaranthya, lo envié en noviembre del año 2008 y es ahora, sí ahora, cuando recibo la carta de rechazo y de las más sutiles condolencias para el que está al otro lado, o sea, yo...
¿Qué os parece el tema? Casi dos años para evaluar un original, y es que la crisis debe haber tomado con los brazos bien abiertos a las editoriales y sus correctores y demás empleados para que el trabajo se amontone tanto o más que este calor que nos aplasta sobre cualquier superficie por pequeña que sea, para que tengan que darse casos como éste con semejante retraso, si no, no me explico el caos que deben tener en las oficinas.
Tomo el lado bueno, y oye... al menos me han contestado, ya los había puesto verdes, pero de un verde chillón, por no dar ni señales de vida, aunque aún queda alguna editorial por responderme; ¿a ver si le van a quitar el record a ésta?, mira que ya lo estoy pensando y cuando me da por pensar... Ufff.
En fin, liberada queda mi alma de otra editorial y mira que ya las había dado, a día de hoy, a todas, y digo a todas, sí, por perdidas, amén.
Desde luego, si tengo ahora que enviar otro original, me lo pensaré. Lo mismo para cuando quiera llegarme una respuesta, hasta otros autores podrían haberme pisado la idea con el paso de los años... ¿o es que no? Esto me lleva a pensar con acritud: “no corras mucho, podrías estamparte.” Y esto podría acoplarse para cualquier cosa en la vida.

Más en fin por aquí y por allá, suspiros, rezos silenciosos y un sinfín de zascandiles variados con serpentinas y petardos, y dando un voto de confianza a otras editoriales, he de decir que también he recibido negativas con dos míseros y escuetos meses desde el envío del original, pero... ¡esto da mucho más que pensar! ¿o es que no? ¿Se lo habrán leído? ¡Venga ya! Un mamotreto de casi 700 páginas.
Así que... ni tanto ni tan calvo que digo yo hoy, y otro lo dijo ayer, y anteayer, y la semana pasada, y creo que la otra y la demás allá, y cuando era pequeño también se decía, el hermano de tu abuelo también lo exclamó. A ver si estas cosas perduran a las crisis... Mmnnn... va a ser que sí, aunque yo siempre me estampo con un NO.

Digamos aquí otro, en fin, y con la no pena que tengo para estos motivos, pues uno está vacunado contra el desvarío y la ansiedad. Os dejo, para los que aún no habéis leído nada de la Leyenda de Almaranthya, el prólogo.
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Ser buenos hasta donde os permitan las fuerzas, y pacientes, no tanto como la araña pero sí en la medida de lo posible... sobre todo, ser vosotros mismos. Feliz semana.
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La Leyenda de Almaranthya I - El despertar
Prólogo: Las Mil Bocas del Mundo (novela 2006-07)
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Si un día despertaras barruntando tu muerte tras el próximo crepúsculo, ¿acudirías a su encuentro? Ella, Lanyamell, la joven inmortal Célica, sí lo hizo, atraída por el irrefrenable don al que están expuestos todos los seres humanos, y a los que ni siquiera las vendas negras del destino sobre ojos desnudos conseguirían detener: el amor. Pues como todo el mundo sabe, nadie es capaz de vivir para siempre.
Y ella lo sabía, la voluntad de los dioses difícilmente puede ser alterada, y aún más que nadie entendía, con ese don con el que había sido regada desde los amaneceres antiguos, que el ojo divino alcanza siempre a los hombres por mucho que éstos se quieran esconder. Y así, apoyada, aunque de puntillas, en aquel influjo de razonamiento, había emprendido viaje.
Aquel plenilunio, como repetidas noches anteriores, el elegante vuelo del Eskarkam ─híbrido legendario, reptil-ave─ se empuntaba sobrevolando las plateadas aguas del Océano Díscolo trasportando en su lomo a la mujer y a su amado hacia el lugar elegido.
Todo era dulce y sutil, pero de una similitud aplastante, tal como lo había presagiado Lanyamell. Y sin embargo lo temía, lo temía en silencio, llegando a reprimir sus emociones al volver a vivir aquella terrible premonición... SEGUIR LEYENDO

Mián Ros (Quedan reservados todos los derechos sin permiso del autor)
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16 comentarios:

La Bruja "Escritidora" dijo...

Hola, guapetón, estas cosas son así. Ilusiónate con un nuevo proyecto y vuelve a subir al caballo. El día que consigas publicar el primer libro los otros vendrán de corrido después. No tires la toalla. Que no te quieran publicar una novela no quiere decir que sea mala ni si te la publican lo contrario. Muchos ánimos y a seguir haciendo lo que te gusta que es escribir. Yo creo que es cuestión de insistir y acabarás consiguiéndolo. Un abrazo muy fuerte y todo mi cariño.

Lola Mariné dijo...

Pues a mi el prologo me ha gustado.
Comprendo que ahora estés desanimado, pero lo importante es que no te desanimes y sigas escribiendo; puede que no te publiquen ahora, pero nadie puede impedirte que escribas y que disfrutes haciendolo, y ¿quien sabe?
Lo que es seguro es que si no lo intentas,no lo consigues.
Animo.

MiánRos dijo...

Hola, María,
Pues la verdad es que ya estoy ilusionado con otro proyecto, donde tengo puesto todos los sentidos, desde luego, lo que pasa es que esta respuesta de la editorial me ha pillado por sorpresa, después de casi dos años que envié los originales ¿tú me dirás?, ya no esperaba ni por asomo obtener una contestación, hasta había olvido a quién había enviado paquete, pero mira, al menos contestaron, más vale tarde que nunca.

Besos, y gracias por tus ánimos.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias por tus palabras, Lola, seguramente se puede corregir algo del prólogo pues cuando uno lee cosas que escribió hace tiempo siempre se ven de distinta manera y con ganas de volverlo a cambiar, pero el resultado no es tan malo, creo, en fin.

Desde luego disfruto, y mucho, cuando escribo, y no creas que con esta noticia estoy de bajón, ha sido una cosa que ya la daba por olvidada pero me hizo gracia que la editorial contestara después de tanto tiempo, quizá traspapelaron el original y de ahí el retraso, pero no por ello deja de ser curioso, ja ja.

Besos, querida amiga,
Mián Ros

Maribel dijo...

Pues mira, me tranquilizas, porque todavía puede ser que alguna editorial de las que nunca me contestó lo haga ahora, después de dos años (o más). Es muy desesperante y muy deprimente, lo sé, pero no podemos rendirnos. Fíjate que yo ando con una novela que ha sido finalista del Premio Azorín, que quedó a un solo voto de diferencia con la ganadora, y que fue muy valorada por el jurado, dando bandazos de editorial en editorial a ver si me la publican. Creo que con esto lo digo todo. Está la cosa muy mal y a veces dan ganas de mandarlo todo a paseo.
Ánimo y un abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Hola, Miguel. Después de cuatro novelas escritas puedo decirte que lo que te ha pasado con esa editorial no es nada raro, vamos que es habitual. Las editoriales, salvo, algunas tienen un tiempo de respuesta mayor que las agencias.
Respecto a si lo han leído: no lo creo, quizá solo algunas páginas.
No sé si debería darte consejos, pero lo que puedo comentarte de mi propia experiencia es que un libro de 700 páginas no te lo editará nadie en los tiempos que estamos, a no ser que se produzca un milagro. Te lo dice uno que tiene otro de 800. Para introducirte en el sector debes pensar que eres una inversión y por ello, tienes que colar primero una obra más pequeña, con menos páginas. ¿El tope? Por si quieres saberlo, un profesional me dijo que el tope eran 350. Ahora mismo yo ando, revisando mi último manuscrito con esa premisa, aunque no creo que pueda rebajar tantas. Quiero intentar pulir, por lo menos.
Eso sí, mucho ánimo, son tiempos difícil.
Coincido con Lola, el prólogo me ha gustado, y lo que leí después también. Es una literatura la tuya, muy densa, con muchos personajes, y un mundo nuevo por descubrir: literatura fantástica, con editoriales especializadas.
Lo dicho, mucho ánimo, amigo.

MiánRos dijo...

Hola, Maribel,
Pues mira, al menos la entrada ha servido para que veas cómo se las gastan las editoriales. Y oye, ahora me dejas a mí un pelín cabizbajo, que no validen una novela que ha sido finalista del premio Azorín ya tiene delito, y que tengas que andar paseando el original de una lado para otro sin nadie que se anime es una pena. No te digo entonces el caso que nos hacen a los anónimos como yo, ¡puf!: paciencia y agachar el mentón y no parar de escribir hasta que salga algo que agrade... ¿pero qué puede gustar? ¿¡Ahhh!? Ha seguir machacando la masa gris...
Besos, y gracias por pasar y dejar tu opinión, amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Sergio,

Estoy contigo en todo. Evidentemente, sé de antemano que la cosa es difícil, y más con un mamotreto tan impresionante, ya sabía antes de mandarlo que me había pasado en hojas pero con creces, no obstante confío mucho en esta saga y me resisto a que quede en el olvido. También sé que puedo pulirla y descargarla de bastantes páginas, pero la verdad es que como estoy volcado en otro proyecto “La Caja de Pinceles” ya sabes, me da un poquito de pereza; aunque es complicado eliminar sin que pierda la esencia que en un primer momento pretendí. Sin embargo espero algún día cumplir mis intenciones y hacerlo.

Gracias por tus ánimos. Te deseo mucha suerte con ese original que estás cuidando al máximo, a ver si de una vez rompemos la barrera del anonimato, amigo.
Un fuerte saludote.
Mián Ros

Armando Rodera dijo...

Estamos en una época difícil, MiánRos, así que habrá que seguir trabajando y mejorando para cuando llegue nuestro momento. Y seguro que más tarde o más temprano llegará ese día.

Estoy de acuerdo en que un tocho de 700 páginas es complicado de colocar para un novel, pero en algún momento cambiaran las tornas. De todos modos me ha gustado mucho el prólogo de tu obra, dan ganas de seguir leyendo.

Un abrazo y feliz semana.

B. Miosi dijo...

Hola MIán, he leído el prólogo y lo que sigue, que creo que forma parte del prólogo. La novela luce interesante, por lo menos se aprecia claramente a qué género pertenece y eso ya es un gran adelanto. No sé si has leído Prosofagia 8. El artículo de Teo Palacios acerca de los lectores de editorial, que te recomiendo que leas. Según dice, una editorial paga un promedio de 1.500 euros por la lectura de 350 páginas, por lo que una de 700 se llevaría mínimo 3.000. Más o menos lo que algunas de las editoriales dan como adelanto al autor. Es comprensible que no deseen admitir obras tan largas, y hasta es posible que ni siquiera lleguen a leerlas.
Creo que lo prudente es empezar con una obra de menor cantidad de páginas, que para muestra basta un botón, y en tu caso, como buen escritor, creo que sería efectivo.

Un abrazo y ánimo!

Blanca

Cristina Puig dijo...

Mián no te desanimes, ellos se lo pierden. Además los rechazos son lo que en gran parte nos ayuda a mejorar (al menos en mi caso:. Lo que he leído me ha encantado y te lo digo de verdad, ya te lo dije en una ocasión. Y contestar ahora desde que lo enviaste...me parece un poco "heavy". Un abrazón y muchísimo ánimo, estoy segura de que lo lograrás
Cris

MiánRos dijo...

Es comprensible que estamos atravesando momentos complicados, Armando.
Instalémonos en un instante intemporal donde tendremos que compaginar la paciencia de la araña con el trabajo de la incansable hormiga y... ¿ a ver que pasa?
Un placer que pases por esta casa, tu casa, amigo.

Saludos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias, Blanca, tus palabras siempre me dan muchos ánimos, aparte de las aportaciones que me brindas que, por otro lado, me vienen geniales para seguir aprendiendo y no cejar en el empeño de buscar lo mejor de uno mismo.
He leído toda la revista de Prosofagia y el artículo de Teo me parece muy, pero que muy interesante, para tener en cuenta (aparte de todas las entrevistas, sobre todo a las agentes: Sandra Bruna y Karrigan).
Es cierto que cuando uno se pone a escribir no piensa en el resultado que finalmente resulta. Pero una vez escrito, y poniéndose en el lugar de la editorial, ¿cómo “cuelas” un mamotreto de 700 páginas? Un poco de locos, y lo reconozco, a no ser que me apellidara, Zafón o Follett, Ja ja.
En fin, gracias por tus comentarios, querida amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias por tus ánimos Cristina,
La verdad es que no estoy desanimado, ya lo decía en otro comentario, pero la ocurrencia de escribir este post fue la anécdota de los casi dos años desde que entregué el original, había dado por hecho que ya no podían contestarme... no sé, un poco heavy como dices ja ja.
Me quedo al menos con la satisfacción de que te gustó el prólogo.
Un fuerte abrazo, y suerte con la corrección de tu novela. Ya estoy impaciente por leerla.
Mián Ros

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Mian, la crisis es la crisis, que agudiza todo a peor. Publicar es una carrera de fondo. Podrías plantearte una idea: dividir esas 700 hojas en varias tomos; tendrías libros de menor volumen y más asequibles a la evaluación editorial.

Y recuerda, que í, que es muy bonito publicar, pero escribimos porque nos gusta, así que disfruta estos días calurosos y aprovecha para hacer unas líneas, sin prisa, pero sin pausa.

Un abrazo

MiánRos dijo...

Agradezco tus palabras, Blas,
No eres el único, pues ya me habían propuesto hacer dos tomos, y la verdad es que no es un mal ofrecimiento, el problema que encuentro es dónde poner el fin a la mitad del primer tomo, buscar una resuelta que quede convincente, y luego tocar el principio del segundo libro para dejarlo cuadrado y que la historia no se tambaleé en intensidad ni progresión que ahora mismo posee. En fin, es cuestión de apencar con fuerza y ponerse manos a la obra si tomara esta cuestión, ya veremos. También puedo pulir ciertos capítulos y aflojar el número de hojas, pero esto me da la misma pereza, ¿qué te parece? Je je je; yo creo que ahora es el calor, que me condiciona como espejismo la visión.
Un fuerte abrazo, amigo, y feliz semana.
Mián Ros
PD: Ya tengo ganas de ver la portada de tu novela, je je.