domingo, 13 de junio de 2010

Sabías que...

Empezamos un nuevo año de Blog, y estrenamos diseño.

Siguiendo con los dichos populares que a lo largo de los días se aparecen en nuestra vida cotidiana y que empleamos de forma natural, aquí tenéis otra pequeña representación, a petición vuestra, debido al éxito de la entrega anterior.

Pasar la noche en blanco

Todos hemos pasado alguna y todos sabemos muy bien lo que quiere decir, aunque que quizás muchos no sepan cuál fuera el origen de que se popularizara esta frase para explicar que se ha pasado la noche sin dormir, por insomnio o por otra razón.
Antiguamente, cuando un joven iba a ser armado caballero al entrar en alguna de las órdenes religioso-militares que se constituyeron en la Edad Media, tenía el deber de velar las armas desde la víspera y durante toda la noche, que pasaba en oración, revestido de túnica blanca para significar su pureza.

Dar palos de ciego

Cuando queremos significar que alguien busca una solución a un problema, y careciendo de experiencia y de buen juicio o simplemente no siendo fácil hallar el buen camino, trata de probar de varios modos, solemos decir que da palos de ciego.
El origen de este popular dicho es bastante triste. Se cuenta que en tiempos de Alfonso VII se celebraban unos festejos que gozaban de gran popularidad por incluirse en los mismos, a modo de número fuerte, el espectáculo de dos ciegos, armados de gruesos barrotes y rodeados de cerdos. Los ciegos debían de tratar de localizar a un cerdo y matarlo a palos, con lo cual el animal quedaba de su propiedad. Pero la “gracia” del espectáculo consistía precisamente en las equivocaciones de los infelices y en las veces que los golpes se los propinaban uno a otro, entre las risas del... respetable.
Al parecer, sin embargo, la diversión a base de palos de ciego, invidentes o con los ojos vendados, fue bastante usual en la antigüedad, de modo que puede muy bien haber sido otro el origen y muy anterior al reinado de Felipe VII.

Nuestro gozo en un pozo

La explicación que se encuentra para esta locución, que por ser antiquísima, resulta de muy dudoso y confuso origen, es por demás simple, pues se suele decir que quizá se debe a la caída de algún animal doméstico en un pozo. Un animal que por ser muy querido de su dueño debía de ser un gozo.

Liar los Bártulos

Bártulos, que entre nosotros significan utensilios varios de uso corriente o trastos, proviene del nombre de un famoso abogado que vivió durante la Edad Media.
Se llamaba Bártulo y había llevado a cabo notables estudios sobre Derecho y había escrito también sobre dicha materia interesantes libros que servían con frecuencia de consulta eminentes juristas en toda Europa.
Los textos de tan célebre jurista se llamaron “bártulos” y por extensión se dio tal nombre a los apuntes y libretas que los estudiantes de Derecho llevaban a sus clases liados con cordones o cintas. Y cuando las clases terminaban, tornaban a liar sus bártulos hasta la clase siguiente.
Bártulo nació en 1313 y murió en 1356.

Cada palo que aguante su vela

Esta es una locución de origen marinero, pues en los barcos de vela, cada palo soporta una solamente para que el velamen esté equilibrado.
Por lo tanto, la frase quiere dar a entender que, para un buen trabajo en equipo, cada uno debe realizar el que le ha correspondido.

Cría cuervos y te sacarán los ojos

Se cuenta una curiosa historia a propósito del origen de este refrán y la cuenta V. Vega en su famoso “Diccionario de anécdotas”.
Una vez que el condestable de Castilla, don Álvaro de Luna se hallaba de caza con otros caballeros, encontró a un hombre ciego, que ostentaba en el lugar de los ojos dos viejas cicatrices.
El condestable, movido a compasión, le preguntó al ciego con gran interés:
─¿Has estado en la guerra?
─No, señor, las heridas de mis ojos no son heridas de guerra, sino que las causó la ingratitud.
Y a requerimientos de don Álvaro de Luna, el hombre contó que había encontrado un cuervo pequeñito en el monte y lo había criado en su casa por espacio de tres años, prodigándole grandes cuidados y atenciones, y que un día que estaba dando de comer, el cuervo se le echó a los ojos y le dejó ciego.
Don Álvaro se volvió a los que le acompañaban y comentó:
─Ya habéis oído, caballeros; criad cuervos para que luego os saquen los ojos.
Sea o no sea éste el origen de la frase, lo cierto es que el refrán se emplea como advertencia para aquellos que prodigan sus afectos a quienes quizá no los merecen.

¡Vete a la porra!

La porra era el bastón, labrado, adornado con puño de plata y enormemente grande, que usaba antiguamente el tambor mayor de los regimientos.
Cuando las tropas se hallaban acampadas, la porra se clavaba en un lugar determinado del campamento y cuando algún soldado debía ser sancionado, se le enviaba a cumplir su arresto al lugar donde se hallaba la porra.
Hoy usamos esta locución cuando queremos quitarnos de enfrente a algún impertinente.

Tras de cornudo, apaleado

La historia pícara que popularizó la frase, sucedió del siguiente modo:
Había una vez un matrimonio, que tenía un criado muy buen mozo del que la esposa se prendó, y él de ella. Y la mujer, que era astuta y decidida, discurrió el medio de conseguir, al mismo tiempo, salir adelante con sus amores y no despertar las sospechas del marido. Para lograrlo, después de concertar una cita con su criado, habló con el marido y le dijo:
─El muy bellaco de nuestro criado se ha atrevido a requerirme de amores. Como tú no estabas y eres quien debe resolver la cuestión, le he citado esta noche en el corral. De modo que será mejor que te pongas mis ropas, para que no recele y se acerque a ti, y de este modo tendrás la prueba que necesitas para hacer de él lo que debes.
El marido, que se lo creyó todo, hizo lo que su mujer le pedía, y por la noche se fue al corral vestido como ella, mientras la mujer y el criado se encontraban en la habitación de ella.
El mozo, que sabía lo que le ama había planeado, bajó después al corral y, con una estaca, arremetió contra el marido disfrazado, gritando:
─¡Bellaca! ¿Te creíste que era cierto que pensaba traicionar a mi amo y faltarte a ti?
Y aunque el marido, además de cornudo resultó apaleado, se dio por contento al comprobar la “fidelidad y honradez” de la mujer y del criado.

Textos obtenidos del libro: Saber Humano.

Eso es todo por el momento. Que paséis una feliz semana, amigos.
¡Sigamos escribiendo!
Mián Ros

20 comentarios:

AVV-SOLEDAD dijo...

Desde nuestra asociación asturiana, te damos la enhorabuena por tu nuevo diseño de blog y expresarte que somos unos seguidores tuyos forofos. Tus escritos son admirables.
Desde Asturias, saludos de tod@s los vecin@s que formamos parte de avv-soledad.
Un abrazo Mián Ros.

Carolina dijo...

Buen post para empezar la semana, me ha gustado mucho lo del cornudo y apaleado.
Me encanta la nueva imagen, le da mucha más frescura al blog.
Felicidades y muchos besos, Mián Ros.

Daniel DC dijo...

Refrescante diseño creaste para tu Blog mi estimado amigo; se asemeja a lo que emanas: profundidad y tranquilidad.

Me llamó la atención el dicho popular: “Liar los Bártulos”

Es interesante saber cómo se puede diluir a través de la historia hasta formar otro derivado común, una costumbre proveniente del destacado abogado Bártulo.

Gracias por traernos esas anécdotas.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Margarita dijo...

Ya veo que has estado haciendo reformas en la casa, te quedó muy bonito. Yo he vuelto al lío y también me he puesto manos a la obra, y es que es una tentación no tocar las nuevas plantillas de Google :).

No sabía de dónde partía todos estos refranes que utilizamos cotidianamente. El del cornudo y apaleado me ha hecho reír. Vaya que era lista la esposa. Y el de cría cuervos también me ha llamado mucho la atención su origen, aunque todos están geniales y es muy interesante saber la historia que hay detrás. La de dar palos de ciego, uff, me pareció brutal; que finos eran antes...Claro que no sé si hemos mejorado tanto. Un poquito, espero. Tengo que leer las anteriores, saber el origen de este tipo de cosa me parece muy curioso.

Un abrazo grande,

Margarita

PRINTOVA dijo...

Me ha gustado mucho "Tras de cornudo, apaleado", muy buena. La de dar palos de ciego, caray que bestias, coincido con el comentario que te ha dejado Margarita, que yo creo que no hemos mejorado mucho desde entonces.
Muy chulo el look de tu blog. Muy refrescante. Me gusta.
Un besote fuerte Mián.

Sergio G.Ros dijo...

Muy fresco el nuevo aspecto de tu blog, más moderno y atractivo. Respecto a la entrada me ha gustado mucho, los dichos populares encierran, dentro de su sarcasmo, un buen puñado de sabiduría,
Un abrazo, MiánRos.

Cristina Puig dijo...

Hola amigo,

Me encantó el nuevo diseño del blog, es moderno, novedoso y el color facilita la lectura. Gracias por compartir el significado de esos dichos, la verdad es que no lo conocía y he disfrutado aprendiendo algo nuevo. Si es que también se dice: no te irás a dormir sin aprender nada nuevo cada día:)...

Un abrazo y feliz semana

MiánRos dijo...

Muchas gracias a todos los vecinos de AVV Soledad. Siempre seréis bienvenidos a este humilde rincón, vuestro rincón. Gracias.

Un abrazo a todos.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias, Carolina,

Seguro que resulta más refrescante cuando apriete el calor, ja ja.
Un placer que pases a visitarme.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Así es, Daniel. El tiempo es una gran piedra pómez que todo lo pule a su antojo, je je.

Un saludo, querido amigo.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Margarita,

Ya ves, me coges con la casa recién reformada. Es cierto que no hay quien se resista a las nuevas plantillas.
Las frases populares son todo un misterio, a que sí. Y el origen de algunas provoca toda una risotada.
A ver si paso a visitarte, que veo que has subido un nuevo relato, amiga.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Printova,

Pues sí que eran brutos, vaya. Aunque, de distanta forma, no creas que hemos cambiado mucho.
Gracias por tus palabras.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias, Sergio,

Un lavado de cara un tanto rápida, ya ves, no me ha dado tiempo a secar los cristales je je.
Los dichos populares siempre andan entre nosotros, y se nos escapan por menos de nada, pero nunca nos paramos a pensar dónde nacieron estos pequeños diablillos.

Un fuerte abrazo, amigo.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Muchas gracias, Cristina,

Con esa intención se hace, para quienes no han oído hablar de sus orígenes. Algunos fueron de lo más sorprendente.

Gracias por pasarte, amiga.
Besos,
Mián Ros

Tessa dijo...

Hola Mianros.
¡Lo de vete a la porra! Era el bastón que usaba mi suegro para ir a pasear, la famosa frase también la usaba muy a menudo. Me encanta el nuevo diseño del blog.

Besos amigo

MiánRos dijo...

Hola, Tessa,
Es cierto, hay quien utiliza mucho estas frases hechas y ni siquiera saben dónde nacieron.
Gracias por lo del cambio; cuatro trapitos puestos en otro orden, ya sabes...

Un saludo, querida amiga.
Mián Ros

Armando Rodera dijo...

Me gusta el nuevo diseño de tu blog, MiánRos. Yo también he visto las posibilidades que blogguer ofrece ahora con sus nuevas plantillas, pero no me he decidido todavía a cambiar el mío.

Me encantan estas entradas, son chulísimas. Unas expresiones que todos hemos utilizado alguna vez y que normalmente desconocemos de donde provienen. Como se suele decir, nunca te acostarás sin saber una cosa más.

Gracias por compartirlo con nosotros. Un abrazo y feliz fin de semana.

MiánRos dijo...

Gracias, Armando,
Bueno, la verdad es que tu blog se lee bastante bien, quizá no tengas que cambiar un ápice: letra negra, espacioso, por qué cambiar. Yo estaba un poco incómodo con la letra blanca y tenía ganas de buscar nuevas alternativas; inquieto que es uno, vaya.

Sobre las "frases hechas", mira, tuvieron como todo su inicio, creo que tienen derecho a divulgar su lugar de origen, je je.

Un abrazo, querido amigo.
Mián Ros

Blas Malo Poyatos dijo...

Bueno, Mian, un nuevo diseño y muchos buenos deseos que espero que se cumplan. ¡Felicidades por el aniversario del Blog!

Me encantan las perlas del saber popular. No nos damos cuenta que en nuestra vida cotidiana hay gestos y palabras con cientos o miles de años de historia detrás.

Un abrazo

MiánRos dijo...

Se agradece tu buen deseo, Blas.
Eso mismo, "perlas". ¡ Y qué perlas!, figúrate que aún perduran entre nosotros, "y lo que te rondaré morena", jeje (ahí tienes otra). Conviven más a menudo de lo que creemos.

Un gustazo que pases por aquí, amigo.

Abrazos,
Mián Ros