domingo, 6 de junio de 2010


18 comentarios:

Sergio G.Ros dijo...

Coincido contigo querido amigo en que la vida es un fluir lleno de resaltes, desvíos y dificultades, y es hermosa por eso mismo, fresca y llena de sorpresas.
Un abrazo.

Carolina dijo...

Y eso es precisamente la vida: fluir y encontrar obstáculos, sorteandolos haciéndo preguntas y hallando respuestas, las cuales provocan tomar decisiones que nos pueden hacer cambiar el rumbo de ese fluir. La vida está llena de curvas, recodos y rincones. Esa es la magia de vivir, nunca sabes qué puedes encontrar al volver una esquina.
Besos enormes, querido amigo.

PRINTOVA dijo...

Y en ocasiones las aguas son calmadas, otras sin embargo se convierten en aguas bravías, donde chocamos constantemente contra grandes rocas, todo es cuestión de intentar navegar lo mejor posible, esquivando esos grandes obtáculos.
Un besito Mián.

Lola Mariné dijo...

Un bello pensamiento.
Siempre he visto la vida como un fluir, como un camino que recorrer, pero ¿crees que las preguntas son piedras que te desvian? ¿No son mas bien, preguntas y respuestas, lo que te enseña a caminar y da colorido al paisaje?
Feliz semana.

Daniel DC dijo...

Hermosa sabiduría encierran tus palabras mi estimado amigo.

Lo importante es cuando la corriente de vida procesa y entiende por qué fue desviada de su cause natural; así aprovechará los minerales de las rocas para purificarse, fluirá con mayor intensidad, controlará su camino y retornará al cause con la experiencia que no tuvo antes.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

MiánRos dijo...

Así es, Sergio.

Los resaltes y las dificultades a veces las buscamos nosotros mismos. Preguntas con o sin respuesta (piedras que rezagan el cauce verdadero).

Un abrazo, querido amigo.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Efectivamente, Carolina,

La gracia del fluir, el secreto de vivir.

Cuando sorteamos una piedra (una cuestión) el impulso tras sortearla puede ser mucho mayor, pero volvemos a retomar el cauce con una lección aprendida, hasta que llega una nueva piedra, la esquivamos, aprendemos y proseguimos, siempre tras el mismo fluir: la vida.

Besos, amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Y es así, Printova,
En las aguas calmadas difícilmente encontraremos piedras, cuando el cauce es bravo son las piedras las que rebelan la frecuencia del cauce. De este modo ajustaremos la comparación con el fluir de la vida y las dificultades (pedregosas) que encontraremos.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias, Lola,

Y dices bien, y aunque las preguntas y respuestas te enseñen a caminar siempre volverás al cauce, pero no podrás evitar toda retención y retraso; caminos pedregosos de preguntas que a veces no tienen respuesta.

Feliz semana también para ti.
Un abrazo, amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Agradezco tus palabras, Daniel.

El sentido que le has dado a la cita es extraordinario. Siempre volveremos al fluir de ese cauce con sabiduría renovada, como regazo de madre, como corriente de vida.

Un cordial saludo, amigo.
Mián Ros

PRINTOVA dijo...

Tienes algo en mi blog para ti.
Un beso fuerte Mián.

Maribel dijo...

Buena filosofía. Bella reflexión y bello contexto. Has convertido tus pensamientos en una de esas tarjetas que uno no quisiera perder nunca.
Dejaremos a la vida que fluya e intentaremos salvar las dificultades, porque vale la pena seguir su curso.
Un abrazo.

MiánRos dijo...

He recogido gracias para ti, Printova.
Como verás, ya está tu obsequio en mi blog.
¡Sigamos escribiendo!

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Maribel,

Eso es, intentaremos no apartarnos demasiado del cauce.
Un fuerte abrazo y gracias por pasar.

Un abrazo,
Mian Ros

Natalia Rubio dijo...

Coincido contigo en que la vida es un fluir constante. Sin embargo, si hay algo que he aprendido en los últimos años, es que las preguntas son una buena herramienta para conocer mejor el cauce, agrandarlo, modificarlo... Eso sí, hablo de hacerse preguntas, no de cuestionarse constamente, que puede ser hasta enfermizo.

¡Feliz trayecto!

Tessa dijo...

Hola MianRos:
Las dificultades también nos enseñan a valorar lo mejor de nuestras vidas.
Si la corriente solo fluye sin detenerse poca ¨sal¨ hay en nuestras vidas.

Besos amigo,
Tessa

MiánRos dijo...

Hola, Natt,
Qué alegría que pases a visitarme.

Y llevas razón, las preguntas son la mejor herramienta para enderezar o doblar aún más nuestro devenir por la corriente que es la vida. Es por ello que haya que rodear, desacelerar o espolear, dependiendo en qué medida, las distintas interrogantes que se nos presentan y que alteran la intensidad del cauce.

Un abrazo querida amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Tessa,

Ay, la Sal de la Vida: otro de los necesarios condimentos para ese delicioso fluir. Llevas mucha verdad en tus palabras.

Gracias por pasar a visitarme, amiga.
Mián Ros