lunes, 3 de mayo de 2010

Expomanga 2010

Ayer volví a mis orígenes. Al comienzo de todo.

Hizo un grandioso día de sol, para dejarlo guardado en los anales de los domingos mágicos. Daba gusto andar por La Casa de Campo junto al pabellón de la Pipa: lugar donde se celebró este año el ExpoManga (salón internacional del manga y la cultura oriental en Madrid). Y era aquí, a donde habíamos viajado mi mujer, mi hija y yo.

A medida que nos íbamos acercando las primeras personas disfrazadas (los más frikis) se arremolinaban buscando ayuda para dar los últimos toques a su disfraz. Ya el ambiente empezaba a animarse y se presentía que iba a ser una gran fiesta.

Mucho antes, por la mañana, cuando mi hija se vestía con el traje de Sora (un conocido personaje de videojuego), yo ya había despertado con un grito en mi pensamiento, aquél que tanto pronuncié cuando apenas tenía doce años, allá por el año 1978, que no era otro que: ¡¡Mazinger!! Y los vellos de la piel se erizaban cuando el agua de la piscina daba paso al gran robot que se elevaba como algo majestuoso e invencible. Mazinger fue sin duda el robot que cambió mi mentalidad artística; desde entonces los comic del aventurero Yon se quedaron a un lado y nacieron las más trepidantes historias de robots. Y fueron muchos, los comics de robotijos que realicé y que ahora duermen en algún cajón del mueble del comedor.

En fin.

Volvamos al pabellón Manga. En su interior, paseando cómodamente podíamos encontrar los stands bien reubicados entre pasillos anchos y espaciosos. Diferentes editoriales y empresas del sector ofrecían todo un arsenal de imaginación de sus productos estrella intentando incitar al consumidor.

Tuve un grato reencuentro en el stand de mi querido amigo Carlos Diez, ilustrador. Estuvimos hablando largo y tendido de sus trabajos para revistas americanas y de su academia de dibujo y aerógrafo C-10 que parece que va, pese a la crisis, viento en popa.

Ya más tarde y al fondo del pabellón la gran sorpresa como colofón del evento: la exposición del ilustrador, Luis Royo. Una pequeña galería de originales donde se podía apreciar la destreza de los lápices del turolense. Mujeres guerreras y niponas que parecían mirarte con vida propia en otro plano del papel; uno de los mejores ilustradores del momento, sin duda.

Después de dos horas y ya con algunas compras hechas y unas cuantas fotos en la tarjeta de memoria, y con la sensación de que la inocencia de un niño puede compaginarse por unas horas con la responsabilidad de un adulto, volvimos a casa. Esperando ya el Expomanga del próximo año.

Y de momento nada más. Desearos buena escritura y placenteras lecturas de cuanto devoren vuestros ojos. Sed buenos, mientras podáis... El mundo desordenado puede ser aún peor.

Saluditos a todos los seguidores de Literatura Horizontal Mián Ros; y a todos los que en su interior aún se esconde un niño.

11 comentarios:

Maribel dijo...

Bueno, pues después de dar una entretenida vueltecita por tu blog termino aquí. El ExpoManga no tiene mala pinta, aunque reconozco que yo de cultura Manga poca, la verdad. Sin embargo también fui seguidora y admiradora de Mazinger. Creo que tú y yo, como se suele decir, somos de la misma quinta.
Un abrazo.

Carolina dijo...

Qué envidia, cómo me hubiera gustado estar allí, con lo que me gusta todo lo oriental, bien lo sabes. Yo no me perdía ni un sólo capítulo de Mazinger, pero mi favorita era Afrodita, claro está.
Ahora me siento Koji Kabuto planeando hasta alcanzar la cabeza del robot.
Ay, qué tiempos tan fantásticos!
Gracias por traerme recuerdos tan felices.
Un gran abrazo, mi querido amigo.

B. Miosi dijo...

Ja, ja, yo no sé qué hubiera hecho en la exposición manga esa, estoy tan desfasada, sin embargo pude reconocer a los personajes de Avatar, todos ellos azulitos.De Mazinger recuerdo a mi sobrino Leo, que ahora tiene 19, pero me ha encantado ver las fotos y el entusiasmo que guardas en tu corazón, muy gratificante.

Besos!
Blanca

MiánRos dijo...

Todo un placer verte por aquí, Maribel.
Me parece muy bien y, nada nada, puedes dar cuantas vueltas quieras.
Y sí, si veías por aquel entonces a Mazinger, me da que somos de la misma quinta, más o menos.

Gracias por tu ánimo con el cuento; leí tu comentario en la entrada anterior, gracias.

Un abrazo, amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Pues sí, Carolina, te hubiera gustado aunque en el Expomanga el fuerte es el animé y el manga (dibujos animados japoneses). También suelo acudir con la family al Japanweekend donde ya se incorpora algo más, costumbres, comida y vestimenta oriental junto con los animé y mangas.

Siempre gracias por tu visita, querida amiga.
Besos,
Mián ros

MiánRos dijo...

Blanca, pues pienso que te lo hubieras pasado bomba con la originalidad y audacia de los trajes, que tu sabes mucho de eso, ja ja.
Es un lugar donde también se pueden comprar, aparte de mangas (comics), animés (películas y series japonesas de dibujos), puedes hacerte con libros de ciencia ficción, fantasía y alguno que otro histórico. Pero lo que más resalta es el ambiente y las ganas con la que los muchachos, y no tan muchachos, se visten y disfrutan del día (tenías que verlos cómo posan cuando les pides una foto, es genial).

Un abrazo, querida amiga.
Mián Ros

Daniel DC dijo...

Imagino la emoción que debes haber sentido en el Expomanga 2010 (las fotos lo demuestran) y compartir con los fanáticos del género.

Te sorprenderá saber que soy adicto tanto al manga como al animé japonés. Ver esta reseña me trajo gratos recuerdos cuando compartía con mis amigos de mi niñez, las vivencias que experimentábamos con cada episodio de un animé.

Afortunadamente, aquí en Estados Unidos se celebra cada año una convención del cómic conocida bajo el nombre: Comic-con.

Veré si el próximo año asisto y me disfrazo.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Lola Mariné dijo...

De vez en cuando hay que sacar de paseo a ese niño que llevamos dentro, es muy saludable.
(mi ex tambien se llama Carlos Diez ¡glups!).

MiánRos dijo...

Vaya sorpresa, Daniel, ¿adicto al manga?, cualquiera lo diría. Yo ahora lo sigo bastante menos; mi hija, es la que está en activo por decirlo de alguna manera, viendo series y comprando mangas. Yo, a veces, inclino mi curiosidad y le echo un ojo para rememorar viejos tiempos. Aunque yo era más de la época de Mazinger y Gatchaman, que aquí esta última se llamó La Batalla de los Planetas o Fuerza G. También, fui seguidor de Los Caballeros del Zodiaco y Shulato, y alguna más... Hace unos años me enganché a las series de Death Note y Basilisk, y me gustaron bastante.

Pues si tienes la oportunidad pásate por el Comic-co, seguro que pasas un gran día. Aunque sea solo por recordar. Eso de disfrazarse es para valientes sin vergüenza, je je.

Un fuerte abrazo, querido amigo.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Desde luego que sí, Lola,
Carlos Diez tu ex, qué cosas. Anda, que si lo llego yo a saber... je je.

Un abrazo, querida amiga.
Mián Ros

B. Miosi dijo...

Y yo quiero ver a Daniel disfrazado de mango. :)