jueves, 22 de abril de 2010

MAL DE OJO

Hola a todos.

Es gracioso, ayer leía en un periódico gratuito:
CAPRICORNIO - Ellos: tu tesón y tu perseverancia te ayudarán a lograr tus objetivos, como siempre.
Cosido a esta propuesta astral nada viable para una persona racional y seriamente encarrilada a la sensatez, pero que, por una extraña sensación, siento que por una vez han acertado, ¡bravo!, un acierto de trescientos sesenta y cinco días, la media ha mejorado (los años pasados no dieron ni una). No hace falta que venga un... lo que sea, o un astrólogo, o adivino, o mago, o simplemente el tal azar para decirme que debo perseverar, pues “perseverancia” es la palabra, y eso, por descontado, ya lo sé yo.

Y es curioso, recibo este mensaje precisamente esta semana que parece que me han echado un mal de ojo, ya que he recibido de vuelta el paquete que mande “con tantísima ilusión” al 55 Premio CAM - 2010 de cuentos de Gabriel Miró. Mis tres ejemplares han vuelto con papá.

El plazo de la convocatoria terminaba el 31 de marzo. Yo deposité los cuentos en la oficina de correos el 30 de dicho mes. Hay un apartado en las bases del concurso donde dice: con posterioridad a dicho día sólo serán admitidos a concurso aquellos envíos postales cuyo matasellos evidencie que fueron depositados en el buzón dentro del plazo. ¿Entonces?, no acierto a saber la razón por la cual mi cuento ha sido rechazo. Y para más irritación mía, figura en el sobre un terrible sello atravesado que dice: “Devuelto por caducado”. ¿Caducado? ¡¡Por el Gran Jefe!! que seguro que está en algún sitio ojeando todo cuerpo movible. De todo, menos caducado... ¡Pero vamos, hombre!...

Bueno: un, dos, tres, soltar aire. Ya está, expulsado el mal, parece que me encuentro más tranquilo.

Y bien, dentro de dicha armonía alcanzada, me he puesto a escribir a los patrocinadores del concurso, a ver si saco algo en claro, o al menos me dan alguna respuesta razonable; ya veremos cómo acaba todo esto... en fin. Corramos un tupido velo. Ah, sí... Perseverancia y a seguir escribiendo.

Un, dos, tres y... soplar.

Pasando a otro tema, quería hablaros de la novela de Immacolata (mi querida Maco). Lleva un buen ritmo, no el que a mí me gustaría, pero al tratarse de una novela bajo la complejidad de momentos históricos que acaecieron allá por el siglo XVI, en pleno tirón Renacentista de pintores italianos; debéis imaginar el lío que tengo montado y las indagaciones que conlleva historia semejante; indagar en la lectura de libros de la época, visionado de videos, documentales, y todo cuanto cae en mis manos que puede resultarme útil; todo eso me retiene a veces más de lo debido. La ventaja: describir enclaves, vestimentas casi olvidas en nuestros días, pequeños detalles que no quiero pasar por alto para ambientar las vivencias, la palabra, el pensamiento y los parajes transitados en vida del siempre enigmático y comedido, Leonardo Da Vinci; ya me entendéis ¿no?

Creo que eso es todo por ahora. Espero daros mejores noticias la próxima vez, aunque mucho me temo que el mal de ojo perdura. No tengo más que ponerme con alguna empresa y, por alguna extraña circunstancia, sé de antemano que se va a torcer por algún sitio, y se tuerce... ¿seré yo?

Un, dos, tres y... soplar...


Saludos a todos los seguidores de Literatura Horizontal Mián Ros.

8 comentarios:

PRINTOVA dijo...

¡Ánimo! Dicen que cuando una cosa sale mal otra buena espera detrás, quién sabe, quizás te aguarda algo mejor. Mira el lado positivo, todos los grandes fueron rechazados al principio y si no que se lo digan a J.K. Rowling.
¡Qué ganas tengo de leer esa novela! Dile a tus musas que te inspiren hasta la saciedad que con ella tengo la corazonada de que algo bueno, muy bueno, va suceder.
Un besote Mian desde Asturias.

La Bruja dijo...

Joer, ¡¡qué rabia!! Pero lo mejor es que pases página y te quites el mal rollo de encima porque si estás negativo atraerás el negativismo. Piensa mejor que es una señal y que a veces las cosas ocurren por algo. Muchos ánimos. Por cierto, la foto es muy chula. :D

Sergio G.Ros dijo...

Ja,ja... me ha recordado la primera vez que me presenté a un concurso de novela (y creo que la última), donde también apuré hasta el último momento. ¿Te aseguraste de que te pusieran el sello correcto? Quizá fue, simplemente, que el receptor (el conserje de turno) no estaba muy al tanto de las bases... Pero bueno...Un, dos, tres y... soplar...Ja,ja...
Un consejo: si tienes varias revistas a mano, lee el horóscopo en todas ellas y elige la que te guste... Total... va dar igual!!Je,je.. Un saludo.
SErgio.

MiánRos dijo...

Gracias, Printova, recibo tus ánimos; creo que la resolución que espero no se hará esperar, ya verás.

Quiero que esas sensaciones que recibes no sean vanas y se cumplan xD; siento un verdadero compromiso con la novela de la joven Maco, se lo debo a ellos, a todos los personajes que me asaltan incitándome a que los conozca alguien que no sea yo, je je. Sólo deseo que sean buenos lejos de mí y sepan comportarse entre los lectores, y que éstos, disfruten un tanto, al menos, como yo disfruté mientras escribía sus aventuras.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Pues sí, María, qué rabia. Y es que a veces me pregunto: ¿qué he hecho o he dejado de hacer? Tal y como cuento, cuando emprendo algún trabajo ya sea comprometido o no, pienso: ¿a ver por dónde se va al traste esto? Y se va, desde luego que se va...

En fin, gracias por tus ánimos. Desde luego perseverancia y paciencia que no falten en este rudimentario y siempre aprendiz de contadordehistorias.

Nos leemos.

Saludos, amiga,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Ja ja, Sergio, si a veces somos almas gemelas, que te lo digo yo. Sí que figuraba bien clarito el día en el matasellos lo que pasa es que seguramente el receptor, como bien dices, no estaba informado de semejante cláusula; si es que hay que leerse todas y cada una de las bases despacito, vaya.
Tomo tu consejo, leeré las revistas que lleguen a mi alcance pero me temo que ni aún así acierten conmigo, je je. ;)

Saluditos,
Mián Ros

Armando Rodera dijo...

Pues vaya mala pata, MiánRos!! Después de tanto correr, menuda faena. Te entiendo perfectamente, no creas. Yo también corrí alguna vez para mandar alguna novela, cosa que no he vuelto a hacer, pero nunca me pasó nada parecido.

Yo que tú les escribía, el no ya lo tienes. Y por lo demás, ya sabes, mucho ánimo y a seguir trabajando con tus escritos.

Un abrazo y feliz día del Libro!!

MiánRos dijo...

Hola, Armando,

Pues sí que es una faena, vaya. Pero la verdad que todo se ha resuelto por el momento.

La organización se ha puesto en contacto conmigo y todo vuelve a su curso como yo esperaba.

Gracias por pasar, amigo.
Mián Ros