lunes, 26 de abril de 2010

La Pedriza

Hoy no voy a hablar de literatura, ni de hechos, ni de intenciones, ni de ninguna de mis novelas ni relatos. Hoy voy a dejar que las fotos sean las portadoras de una parte de mi voz, del sentimiento, de la huella que un día como hoy, domingo 25 de marzo, dejé yo y los míos en la cuenca alta del Manzanares.

Allí, en la sierra de Madrid, al avanzar hacia la lejanía uno reflexiona y se siente cada vez más pequeño ante la inmensidad del paisaje. El habla se hace prescindible, casi dañina, celando el idioma de los pájaros y el coqueteo del viento que, en su volar, acaricia ruborizando las verdes hojas de los árboles.
Perdido entre el verde y el alto cielo cargado de nubes, he llegado a entender con claridad la palabra insignificante: que no es otra cosa que, mi línea, desprendida de la ciudad y casi exigua e inapreciable en medio de la fortaleza de miles de rocas que limitan mi horizonte.

Ha sido hermoso, he vivido sentimientos encontrados, de dicha, de sol, de juegos de guerreros y castillos, de luces de freno como interminable serpiente de fuego volviendo a casa... Amigos y vecinos que mis ojos ya no ven. Voces, olores, momentos que siempre regresarán a mí en forma de recuerdo: el mismo sendero, las mismas rocas, que en tiempos dibujé en fábulas. El mismo margen del arroyo que sube a la cumbre y luego baja, y que aún hoy, su caudalosa agua persiste, fresca y rica como la recordaba, y en la que tantas veces me bañé escoltado por las montañas. Y son ellas, las mismas que me saludan hoy, las que yo imaginaba, como si acaso tuvieran memoria y se acordaran.
Cómo ir y no volver, cómo descansar sin escribir, cómo escribir sin mencionar que estuve allí, si por un momento abandoné el hecho de existir y me acordé de vivir, junto a los míos, junto al castillo de Manzanares el Real y su grandioso cinturón de rocas. (Mián Ros)
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"Si para llegar al final hubiera que atravesar el fuego, me convertiría en ascuas. Si para llegar al final sólo hubiera agua, me convertiría en gota. Pero si para llegar al final hubiera que subir al cielo, me convertiría en aire". (Mián Ros)

14 comentarios:

Carolina dijo...

Fuego, aire y agua, así nos sentimos los que sentimos.
Un beso grande, amigo.

PRINTOVA dijo...

He podido caminar y respirar junto a vosotros esa preciosa excursión. ¡Qué recuerdos! ¿Fuisteis a la charca verde?
Jo, gracias por ese paseo por Manzanares y la gran mole de piedra "la Pedriza".
Un besote Mian.

Daniel DC dijo...

Mi estimado amigo Miguel,

Estoy de acuerdo con el artículo: las fotos transmiten tu energía. El lugar es mágico; esas rocas están cargadas de sabiduría; sólo los que tienen el espíritu sintonizado con la naturaleza, lograrán absorber su conocimiento. Tú estas entre ellos.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Tessa dijo...

Hola Miánros!
Magnifica reflexión de estos lugares mágicos.

Besos,
Tessa

MiánRos dijo...

Así es Carolina, los elementos de la Madre Tierra.
Gracias por pasar, amiga.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias, Printova,
imagino cuántos recuerdos te pueden traer estas fotos.

Fue una día precioso, y no, no pasamos por la charca; hemos estado en otras ocasiones.
Besos.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Desde luego que sí, Daniel.
Cuánta historia callan todas esas montañas de piedra, si hablaran...
Gracias por el comentario.

Saludos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola Tessa,
Sí que es un entorno mágico, da gusto perderse entre las gigantescas rocas.

Besos
Mián Ros

B. Miosi dijo...

Mián! ¡Aquí estoy! no te he olvidado! ja, ja, pero últimamente ando que no puedo conmigo, me ha presente y dejo una prueba de mi paso por tu blog. Las fotos preciosas, y el último pensamiento me ha gustado, ¡es enorme!

Muchos besos!
Blanca

Nani dijo...

Precioso día y maravilloso encuentro con la Naturaleza. Un estupendo regalo para todos los sentidos: los olores que nos regala la Madre Tierra, el poder relajar la mirada con ese magnífico paisaje, poder “escuchar” el silencio, pero también el reclamo de las aves… y lo mejor de todo, haberlo podido disfrutar contigo.

También me ha gustado mucho tu último pensamiento. Me encantaría poder estar ahí cuando llegues "al final".

Te quiero!!!. No cambies nunca.
Besos,
Luci

MiánRos dijo...

Imagino el ajetreo de una persona tan ocupada como tú, Blanca.

Siempre es un placer "verte" por aquí. Gracias por dejar constancia de tus impresiones, es de agradecer, por supuesto.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Vaya, Nani,

Cómo me sorprendes. Yo también disfruté a tu lado y al de nuestra querida hija de un hermoso día de campo y meditación.

Y cuando tenga que llegar ese final... allí estarás, seguro.

Yo también te quiero.
Besos,
Miguel

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola MiánRos, con que las Pedrizas, en Manzanares, tomaré nota. Parece un sitio espléndido para que mi escuadra normanda se acerque algún día por allí, para la siguiente Medieval Experience

Sí. Me encantan los castillos, literalmente. Me embrujan.

Un abrazo

MiánRos dijo...

Pues sí, Blas, si te gustan los castillos puedes pasar por Manzares y su sierra poderosamente mágica.
Un abrazo, amigo.
Mián Ros