domingo, 21 de marzo de 2010

EL ESPEJO EN EL ESPEJO. MICHAEL ENDE

Hace unos días terminé de leer, El Espejo en el Espejo, del escritor alemán Michael Ende (1929-1995). Creador de tan magníficas obras como, Momo y La Historia Interminable, esta última se encuentra entre las novelas que más me han cautivado y de la que guardo imborrables momentos.

Con esta misma influencia, y deseando encantarme una vez más con la fantasía del escritor germano, me introduje en El Espejo en el Espejo.

Perdóname, no puedo hablar más alto.
No sé cuándo me oirás, tú, a quien me dirijo.
¿Y acaso me oirás?
Mi nombre es Hor.

Te ruego que acerques tu oído a mi boca, por lejos que estés de mí, ahora o siempre. De otro modo no puedo hacerme entender por ti. Y aunque te avengas a satisfacer mi ruego quedarán bastantes secretos que tendrás que desvelar por tu cuenta. Necesito tu voz donde la mía falla.
Esta debilidad se explica quizás por la manera de vivir de Hor. Habita, hasta donde puedo recordar, un edificio gigantesco, completamente vacío, en el que cada palabra pronunciada en voz alta produce un eco interminable.
Hasta donde puedo recordar. ¿Qué significa?

La ternura aterciopelada de las historias que recordaba de Michael Ende, tal vez, quedaron escondidas en algún lugar, pero no lejos. Es cierto que según leía la sensación que sentía esta vez era diferente. Mi deleite, sin embargo, subió y bajó por entre los mundos imposibles y de ensueño creados a partir de la nada, casi incompresibles de no ser por una mente abierta y extremadamente adaptada a la perspectiva abstracta y nada racional, que en cuyo caso y de no haber sido de esta manera, no hubiera comprendido la mitad de la mitad; y aún así, y con todo mi atrevimiento me sentí apartado de lo que creía que iba a descubrir realmente. Tanto fue así, que pese a mi entrega, a veces insistente, me perdí, y dentro de esa vorágine, volvía a mí una y otra vez, y me veía junto a ellos (personaje de cuento), en medio del relato y ahondado por las innumerables capas de espejismos, y me negaba a salir.

Ende nos descorre en El Espejo en el Espejo los múltiples mantos que enlazan los sueños, un reflejo en el espejo que se reproduce de manera infinita. Trazos absurdos que únicamente en los sueños pueden crecer y tomar forma y vida.

Los invitados a la boda eran llamas que bailaban y festejaban en el palacio de cera de colores la fiesta más brillante de todas las fiestas. Desde lejos se veía en el paisaje nocturno el resplandor de las traslúcidas y multicolores paredes, torres, puertas y ventanas.
Había hinchadas llamas doradas que se movían majestuosamente y delgadas lenguas de plata que corrían ágiles confundiéndose, había también llamitas diminutas que brincaban por todas partes, y grandes incendios callados que casi permanecían inmóviles en su sitio.

El Espejo en el Espejo es una magia que oscila entre la realidad y lo fantástico, creando un territorio propio donde todos los encantos son verosímiles. La imaginación del lector, puesta en marcha por la maestría del autor, recorre un camino secreto de gozos y miedos, de placeres y espantos, de sabiduría creciente, de experiencia profunda. Son breves relatos con la potencia que solo un mago puede otorgar a las palabras.

Me dirijo a ti, al que me sueña, quien quiera que seas. Sé que no puedo hacer nada contra ti, tú eres el más fuerte. Llévame a donde quieras, pero ten presente que a mí ya no me engañas.

Ende nos da rienda suelta para soñar, pero limita el confín de la ilusión ya que nos sacude la conciencia en cada párrafo para recordarnos que no debemos alejarnos demasiado, pues caeríamos en otro sueño.

Como caminan todos toda su vida sin conocer el momento siguiente, sin saber si con el próximo paso pisarán suelo firme o caerán en la nada. Este mundo es tan precario que cada paso es una decisión.

Para el lector todoterreno, tanto comprensible como irreverente, de mente fatua que sabe acumular sorpresas, este puede ser el libro: El Espejo en el Espejo, de Michael Ende. La obra está acompañada e inspirada en las ilustraciones de Edgar Ende, su padre.

Todo es sueño. Sé que todo es sueño. Siempre lo supe desde que empecé a soñar que yo existía: este mundo no es real.

Pero si resulta que sólo soy vuestro sueño común, que todos vosotros me habéis soñado desde el principio, que nunca fui otra cosa que el sueño de mi venerado público; entonces os ruego, mis queridos soñadores, os pido de todo corazón: ¡dejadme marchar! ¡Soñad a partir de ahora con otra cosa, pero no conmigo! No puedo más. No pretendo que os despertéis. ¡Por mí seguid durmiendo mientras queráis y dormid bien, pero dejad de soñarme! Os habéis divertido conmigo, dejad ahora que me vaya, ¡por favor!



El Espejo en el Espejo. Michael Ende (1986).


Un saludo a todos los seguidores de Mián Ros Lietaruta Horizontal. Feliz semana.

Mián Ros

24 comentarios:

Sergio G.Ros dijo...

Guau! Miguel me ha encantado la reseña, creo que es la más completa de las que te he leído, la más hermosa y profunda. Se nota que te has esforzado en leer este libro y en comprenderlo.
Mis más sinceras felicitaciones.
Un abrazo.

La Bruja dijo...

Fantástica reseña. Fantástico Michael Ende. Un besote.

la nena dijo...

Me alegro que te haya gustado; ya te dije que de todos los libros que he leido, es con el único que de verdad he viajado a un mundo imposible, fantastico, irreal... Por eso lo guardo como oro en paño, para mí es uno de mis "libros tesoro".
Espero que hayas disfrutado tanto como yo disfruté la primera vez que lo leí.
Un besote gordote.

MiánRos dijo...

Gracias Sergio,

Si te digo la verdad, no me he esforzado mucho para leerlo, más bien diré que este tipo de relatos es la extensión del jardín de mi propio pensamiento.
Dentro de todo fragmento roto en fragmentos hay una parte reconocible, y esto se podía decir y argumentar a la obra de Ende. Realmente llega a ser una caída libre entre un laberinto de sueños que van a parar al sueño matriz de donde partimos al principio. De lo que no hay duda, es de que Ende en estos relatos se maneja de manera magnífica, sabe donde llevar el resultado de lo que una vez pensó; te sorprendería los supuestos mundos que crea a partir de irrisorias habitaciones. Ahora, hay que ponerse en el papel que nos ofrece, porque si no, pensaríamos únicamente, qué se fumó este hombre cuando se ponía a escribir.

Un abrazo, amigo.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias, María.

Bien dices, fantástico Michael Ende, y es que este autor es aventura, es magia.

Y en este cuento, es soñador de muchos sueños...

Besos amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Carmén,

Pues sí que me ha gustado, para muestra un botón, como habrás podido leer en la entrada. Pienso que no todo el mundo degusta o sabe degustar este tipo de lectura; no digo con esto que no sepan comprender el significado de cada relato y de todos en sí, sino que el lector al uso de hoy en día busca otros placeres, quiere resultados, llamémoslos fáciles, y los quiere ya, suspense, acción, muerte, nada de andarse por las ramas con sueños que se reflejan en otros sueños incomprensibles donde la cabeza tiene que trabajar en exceso para llegar a comprender, y si no, no hay piruleta al final... se entiende ¿no? Comprendo que estos libros son para una gran minoría como los documentales de la 2 de TVE, o algo así.

Besos, hermanita.
Mián Ros

Lola Mariné dijo...

Magnífica reseña.
La verdad es que nunca lo he leído. Habrá que tenerle en cuenta.
Saludos.

B. Miosi dijo...

Algo de Ende se debe haber quedado en tu escritura, a mí me ocurre. Cuando leo un libro que me impacta, algo de él me queda. Y se nota en tu reseña. Es indudable que es el tipo de autor que admiras y comprendes, al menos, lo intentas, aunque pienso que él es como Beckett, no importa quién lo entienda, lo importante es lo que trasmite.
El título: El espejo en el espejo, es la clave. si tu pones un espejo frente a otro se reflejan los reflejos, es decir: la nada. Pero es una nada que existe, y es donde vivimos, pero para ende todo es un sueño. Luego, vivimos en un sueño.

Ojalá algú día pueda agenciarme con un libro de él, es de los que se leen y se saborean, y se vuelven a leer.

Besos!
Blanca

Cristina Puig dijo...

Hola,

Muy buena reseña, es de lo poco de Michael Ende que no he leído, así que queda apuntado.

Un saludo!
Cris

MiánRos dijo...

Hola, Lola,

Pues si te gusta soñar con mundos raros e imposibles, desde luego te gustará; se sale de la línea de cuanto he leído, eso sí.

Saludos, amiga.
Mián Ros.

MiánRos dijo...

Hola, Blanca,

Ja, ja, ja, pues además que sí, que cuando uno lee algo que le gusta, incluso sin saberlo, se queda "un poso, madre" en algún lugar de uno, que luego sale poco a poco y casi de manera inconsciente.
Lo poco que he leído de Ende, te puedo decir que ha sido de mi agrado. Su forma de interpretar y dar a conocer la fantasía es admirable. Y como bien dices, el título es la clave. Para mí toda novela empieza "a seducirme" desde la lectura del título; si éste no me atrae, puede que ni coja el libro para voltearlo y leer la sinopsis.
Si algún día lees algo de Ende, creo que te podría llegar a gustar.

Besos, amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Cuánto tiempo, Cristina,

Lo cierto es que si has leído a Momo o La Historia Interminable, no tiene nada que ver con nada de esto. Sin embargo, El Espejo en el Espejo son relatos cortos, una capa tras otra navegando entre sueños que tienen ciertamente relación entre sí, como dice el título.
Podría gustarte.

Espero que te esté cundiendo la corrección de tu novela. Suerte.
Saludos, amiga.
Mián Ros

Tessa dijo...

Hola Mian Ros!
Felicidades por la reseña. No he leido nada de este escritor, pero buscare el libro. Tu reseña me ha contagiado las ganas de leer el libro.

Besos,
Tessa

Margarita dijo...

No he leído nada de Ende pero empiezo a arrepentirme. Me han fascinado esas citas entremezcladas con tu reseña. El cambio ha sido tan suave que te deslizas por las letras, las reseñas te toma de la mano y te lleva de una a otra sin darte apenas cuenta. Me ha gustado mucho. Y lo de vivir en un sueño, caray, creo que de niños muchos nos hemos hecho preguntas de ese tipo. Impresionante su fantasía y lo bonito de su prosa.

Un abrazo,

Margarita

naTTs R dijo...

Me ha entrado la curiosidad. No conocía a este autor, pero siempre me ha llamado la atención la historia interminable. De pequeña, cuando oía hablar de la película, pensaba que no acababa nunca. Y ciertamente no sé si acabó para mí (nunca la he visto entera).

En fin, Mián, muchas gracias por la reseña, y felicidades por ella.

Besos!

PRINTOVA dijo...

¡Fantástica reseña! Yo lo poco que conocía a éste escritor es por "La Historia Interminable".
Un beso.

MiánRos dijo...

Gracias, Tessa,

Creo que es un libro que está descatalogado, pero si te intriga Michael Ende y su fantasía, te recomiendo La Historia Interminable; puede ser una gran alternativa.

Besos, amiga.
Mián Ros.

MiánRos dijo...

Hola, Margarita,

Verdaderamente la prosa de Ende engancha. A mí me empezó a embaucar hacia su mundo con La Historia Interminable. Siempre quedará como uno de los libros que guardo con verdadero cariño.
Gracias por pasar, amiga.

Un abrazo, amiga.
Mián Ros

MiánRos dijo...

Hola, Natts,

Recibo tu felicitación, gracias.
Creo que si leyeras el libro de La Historia Interminable o cualquiera de Michael Ende no te defraudaría; sin duda, deja huella.

Besos,
Mián Ros

MiánRos dijo...

Gracias, Printova.

Conociendo La Historia Interminable te puedes hacer una idea de los trabajos de Michael Ende, aunque ésta, en concreto, El Espejo en el Espejo, es un complejo de relatos abstractos para adultos bien diferenciado de sus anteriores cuentos, dirigidos más bien al público juvenil.

Besos,
Mián Ros

Blas Malo Poyatos dijo...

Soñar es difícil, porque los sueños no se dirigen, sólo apaecen y ya está. Me anoto la reseña, y el libro, para la montaña de "pendientes" (buff!)

Un saludo

MiánRos dijo...

Hola Blas,

Fíjate si es difícil soñar que yo creo que ni lo hago. Hace tanto del último que ni siquiera me acuerdo. Quizá por eso me fascine los sueños que tuvo Michael Ende, o algo así, je je.

Un saludo, amigo, y gracias por pasar.

Mián Ros

Carolina dijo...

Qué preciosa novela, y fantástica reseña, la tendré en cuenta, es un escritor fantástico!
Gracias, Mian Ros, por estar aquí.
Un abrazo.

MiánRos dijo...

Hola, Carolina,

Si te gustan los sueños, los verdaderos sueños, esas extravagantes rarezas que te llegan a asombrar y despertar, éste es el libro.
Gracias a ti por pasar, amiga.

Saludos.
Mián Ros