martes, 20 de octubre de 2009

Conjunción de ilustres

Si te dijera el nombre de John Ronald Reuel; el arrugamiento fundado dentro de tu conciencia sería transportado y emitido a tus cejas que se manifestarían comprimiéndose en un acto reflejo casi por completo, y lo más probable es que espontáneamente al acto realizado, comentaras: no me suena... ¿quién es ese señor? La voz llevaría la perplejidad implícita y manifiesta anterior acentuando la cara de una persona totalmente contrariada; aunque otros (o tal vez tú), sí habrán adivinado de quién se trata el personaje en cuestión primeramente mencionado.

Y si te dijera, sin rodeos, Tolkien. Ah, el gesto que imagino ahora es bien distinto; una cara distendida y resabiada puntea mi malandrina conciencia en plena clase de bellas artes. Pues bien, ya sabemos del hombre de quien estoy hablando y del que hablaré. Sólo decir Tolkien y un abanico de ideas se desprenden de algún lugar y salen a la superficie superando todo lo demás: escritor, El Señor de los Anillos, El Hobbit, Frodo, Gollum, Gandalf, elfos, etc, etc...

Pero para llegar a eso debo nombrar a otro personaje que acompañe al ilustre escritor citado, aunque esta vez os doy ventaja y adelanto que la siguiente persona a la que quiero aludir es: feminista, ecologista y pacifista confesa (con estos datos al menos te zampas todos los autores masculinos que estuvieras pensando de un zarpazo, ¿o no?, ¿eh?

Pues sin dilación (carraspeo) saco a relucir el siguiente nombre. Obviamente es una mujer (diva mía de la novela fantástica, para más apunte), Ursula K. Le Guin, autora americana de cuentos, poesía y crítica (su longeva obra ha sido galardonada en múltiples ocasiones).

¿Qué os parece? Quizá el nombre después de todo no os diga gran cosa. ¿Pero qué ocurriría si los dos escritores a los que tanto admiro se fundiesen en una noticia? Qué maravilloso, ¿verdad?; el sol y la luna rielando sobre el mismo mar...

Eso mismo pensé yo tras leer una entrevista de la escritora californiana hablando, no sólo de su obra, sino del escritor británico J.R.R. Tolkien y la clásica El Señor de los Anillos. Saber el versado pensamiento de una de las obras que tanto me han encandilado, y nada menos que de la mano de una profesional, ¡y qué profesional!, la mismísima Ursula, por la que bebo los vientos, ¡ahí es nada!

Fundo a los dos ilustres en la noticia y hago un pequeño homenaje en este post a ambos. Gracias por cuanto he disfrutado con vuestra escritura, y espero disfrutar de las obras que aún me quedan por leer de vuestros trabajos.

Las palabras de Ursula sobre el sentimiento hacia la novela de Tolkien tienen una sinceridad encomiable, no presenta desperdicio. Para los que no conozcáis la obra de Ursula K. Le Guin, es autora de más de 20 novelas de ciencia ficción y fantasía, más de 100 cuentos cortos y varios libros infantiles, libros de poesía, colecciones de ensayos y traducciones; millones de lectores han disfrutado con Historias de Terramar (su saga cumbre), la cual recomiendo encarecidamente.

Fragmento de la entrevista - Página oficial de Ursula K. Le Guin.

P: Doce Moradas (16 de noviembre de 2006, a las 23:35).

(...)


P: Cuando contactaron con usted para realizar la primera película sobre Terramar, encontró muy interesante que Philippa Boyens estuviera designada para realizar el guión. ¿Cree que ella (junto con Peter Jackson y Fran Walsh) realizaron una buena adaptación de El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien? ¿Cree que las licencias (muy criticadas por algunos fans de Tolkien) que se tomaron con el trabajo original, son aceptables en un proyecto como éste? ¿Cree que es más difícil llevar el mundo de Terramar a la gran pantalla que la Tierra Media?
R: Creo que el guión escrito para la película de Peter Jackson era en muchos sentidos realmente maravilloso. Y creo que debe permitirse a un cineasta tomarse todo tipo de libertades al convertir una novela en una película. ¡Son dos medios tan distintos! Lo que me resultó insatisfactorio de la película fue su creciente obsesión por las escenas de guerra y batallas; y sobre todo, su fallo al atrapar algún detalle de lo que yo considero el secreto de la magia narrativa de Tolkien: la constante y poderosa alternancia entre la tensión y la relajación, la guerra y la paz, lo público y lo doméstico, el miedo y el consuelo, la luz y la oscuridad... Su libro tiene el ritmo de un latido de corazón; de una persona que camina; del día y la noche sucediéndose el uno al otro... Eso es por lo que la gente que lo lee "vive dentro del libro" - posee el ritmo de la vida -. La película, por supuesto, es un tipo de drama, y debe ser más concentrada, más rápida en su ritmo; pero la película va demasiado en esa dirección. Es todo acción, poca reflexión; todo ruido, nada de tranquilidad; todo Yang, nada de Yin. Y por tanto, aunque hermosa y entretenida, es profundamente desleal con la historia de Tolkien.

(...)

La entrevista, como habrás podido imaginar, es bastante más amplía; Ursula intima con alguna de sus novelas y con la posibilidad de volver a llevar Terramar al cine y darle la dimensión que alcanzó en su día El Señor de los Anillos (lejos del resultado de la serie emitida por Sci-Fi y el animé de Goro Miyazaki); tan solo necesitaría un gran director de cine como Peter Jackson, aunque no es fácil (esta es una opinión personal). Ojalá los seguidores de la obra de Ursula despierten un día con el atrevimiento de un director que ancle y sepa visualizar la fuerza que encierra Terramar.

Para quien esté interesado en leer la entrevista completa puede pinchar aquí.

A los que la cena, desayuno, comida u otros menesteres les quede un tanto lejana todavía para soltar suspiros lejos de la silla y se hayan quedado con ganas de seguir leyendo, endoso en el final unos cuantos enlaces de mis primeros escritos y relatos.
Y a los que tenéis prisa, incómodos de firme raigambre de índice audaz y diestro, feliz regreso de camino a casa, y cuidado con los radares, pronto multarán por superar las 3 megas de velocidad...

LECTURAS:

UN SALUDO A TODOS LOS LECTORES DE LITERATURA HORIZONTAL.

6 comentarios:

Deusvolt dijo...

MiánRos, excelente entrada. Pues la descripción que Ursula K. Le Guin ha hecho de la obra de Tolkien me ha parecido muy sugestiva. Yo, hasta la fecha, tenía un concepto parecido del Señor de los Anillos, para mí, se comparaba con subir una montaña. Tenías que poner empeño y atravesar pesados y densos capítulos narrativos, donde se te contaba la historia y la genealogía de la Tierra Media, para, una vez en la cumbre disfrutar de hermosos y animados pasajes, tal que una vista desde la cumbre.
Pero reconozco que el concepto "de latido" me ha gustado mucho.
Además, revisando mi último manuscrito me he dado cuenta que esa alternancia también existe en él, como el ying y el yang.
¡Gracias por la entrada!

MiánRos dijo...

Muy buena comparación la tuya también, Deusvolt.
Cuando leí las novelas de Tolkien enseguida me di cuenta de la admirable prosa, poco a poco te iba cautivando como lo hace una dulce melodía. Llegaba un momento que estaba fuera de mí, e incluso si me hablaban era inútil, yo estaba en la Tierra Media escondido en la alforja de Frodo junto a las lembas de los elfos, o sentado a horcajadas en Sombragris detrás de Gandalf.
El señor de los Anillos ha representado mucho para mí. A la par también le debo estar escribiendo fantasía, cuentos y relatos a Ursula y su increíble Historias de Terramar que significaron un antes y un después para que me sentara a escribir.

Si tu novela tiene ese Ying y Yang como dice Ursula quizá la condición de anonimato se vea interrumpida cualquier día, ojalá ¿verdad, Deusvolt?
Por cierto, me acordé de ti cuando leí en el blog de Blanca Rosa Roca una entrada referente a la feria de Frankfurt; ella estuvo allí:
"Ha sido una feria tranquila, en la que ha habido un exceso de libros de vampiros, tanto para adultos como para jóvenes, y nos preguntamos ¿hasta cuando durará esta moda?, hemos visto muchos libros de memorias interesantes para leer y decidir y también muchas novelas que transcurren durante la II guerra mundial."

Si tu original es de vampiros estás de suerte, siguen en boga...
Un fuerte abrazo.

Deusvolt dijo...

Muchas gracias, MiánRos. Lo cierto es que en mi manuscrito salen vampiros y demonios. Así que cruzaré los dedos. No conocía el blog de Blanca, así que te lo agradezco. Me has animado la tarde, ahora falta que me digan algo... ¿Tendré suerte esta vez?
Un abrazo, amigo.

P.D. El señor de los Anillos es una lectura maravillosa. De esas que no puede saltarse nadie, como la Isla del Tesoro, o los Tres Mosqueteros.

MiánRos dijo...

Me alegra haberte hecho una pizca más feliz.
Suerte, Deusvolt.

Daniel DC dijo...

Hola Miguel,

Me encantó la entrada; te felicito.

Tolkien fue el maestro de la fantasía épica. El Señor de los Anillos, está considerada como la mejor novela del milenio y mantiene la 2da posición entre las novelas de ficción más exitosa del mundo (150 millones de ejemplares), superada sólo por “Historia de dos Ciudades” de Charles Dickens.

Las versiones cinematográficas dirigidas por Peter Jackson—aunque no fueron fieles adaptaciones—, son espectaculares.

Por lo que cuentas, voy a buscar las obras de Ursula y leerlas.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

MiánRos dijo...

Hola Daniel, ¡qué gusto me da "verte" por aquí!

La cifra que comentas es escalofriante ¡ Dios mío! Aunque ya había explorado algo sobre cifras de libros en wikipedia; La Biblia la mas vendida, cómo no.

Pienso que una obra va forjado su posición y valía tras el paso de los años, y cuando hablamos de tanto seguimiento y ventas, y luego todo eso se traduce en alabanzas y buenas palabras fuera de lo común, estamos sin duda ante una novela relevante. A partir de ahí nace el clásico.

Un mago de Terramar y Las tumbas de Atuan, primera y segunda novela respectivamente de la saga Terramar son historias que no dejan indiferente a nadie, lindas en su historia como en el trasfondo que dejan tras su lectura. Si en algún momento tropiezan tus ojos con alguna de ellas, descansa un rato y siente el vaiven de la prosa de Ursula, ella te marca "su precioso paso de baile".

Te tiendo una mano amiga.

Gracias por tus comentarios.