domingo, 20 de septiembre de 2009

La Claridad, de ojos tan luminosos como cotillas, ha vuelto a entrar por mi ventana aun sin llamarla, y ha curioseado las superficies de casi todo lo que pende en el pequeño recinto de paredes "goteladas" que suelo recorrer tan a menudo. Lo ha hecho con prudencia (astuta y vieja claridad), pero la he visto, y me ha despertado con el roce de sus manos brillantes. Y, aun cuando los ecos del último rif de la guitarra de Fito no han abandonado mi cabeza desde ayer, no sé ni cómo ni por qué, ha hecho que me levante, me duche, desayune y me siente, dispuesto frente al ordenador como si la misma máquina me hubiese llamado; estoy seguro que no lo hizo, pero a veces tengo la sensación que estoy equivocado y sí que me llama, en un idioma sutil y atrayente; no me preguntéis desde cuando tengo el don de entender esta regla tácita entre ambos, pero es así. Y heme aquí, enfrentado a la página en blanco que todo escritor conoce bien, como si fuera un pariente cercano que viviera al otro lado de la casa.
"Buenos días MiánRos" me suelta al verme frente a ella; además de limpia esta página en blanco es educada a la par que paciente, y espera que la cuide y la dote de emociones y vida, vistiéndola con frases para no sentirse desnuda ante ti, lector.
No obstante la miro y no sé el vestido que he de escoger esta vez; ¿acaso mi musa se ha ausentado unas horas? Debería, sí; también tiene derecho pues es domingo y todo el mundo necesita descansar aunque seas diosa o musa... creo que yo también lo haré.
Descansa musa mía, quizá mañana tengamos más trabajo que ayer...

Dejando a un lado el precoz sentimiento con el que he despertado, deciros que, prometí subir el corto relato que escribí el miércoles pasado para el concurso Tolky Monkys en este post, pues bien, tenéis que perdonarme, quería dejar pasar unos cuantos días más antes de subirlo al Blog, ya que como el envío es demasiado reciente me parece un descaro adelantarse a los hechos.
Simplemente decir que, al parecer, creo que les ha gustado, y bastante, por el correo que he recibido de vuelta.
Otro apunte. Mañana lunes espero retomar la escritura de Maco y compañía, si no mañana, en breve; siento que también me llaman desde el archivo que está guarecido en algún lugar de mi máquina; no sé cómo lo hacen... algún día escribiré sobre esta mágica lengua entre el Hombre y los Entes sin voz.

─Percibe e imprégnate de cuanto te rodea ─le explicó, revelándole los más grandes flujos que vierte la naturaleza─. Deja que las corrientes y la esencia del terreno que reciben tu paso traspasen tus fronteras... pero sobre todo, aprende de ellas... (fragmento "La Leyenda de Almaranthya. 1 El despertar".) MiánRos