jueves, 18 de junio de 2009

NICKELBACK. Espulgando ─consiéntaseme el palabro─ por la línea que hoy en día casi más nos entretiene -por encima de la televisión- que es internet, he encontrado esta preciosa canción que podría servir de banda sonora para amenizar la lectura de mi blog, por qué no.
Nickelback es una banda de rock alternativo formada por cuatro miembros y nacida en Hanna, Alberta (Canadá).

A modo de reseña, comentar que es de los grupos que más escucho últimamente camino del trabajo o con la familia cuando salimos los fines de semana. A modo de anécdota, os puedo adelantar que las canciones de Nickelback tienen encandilada a Immacolatta, o Maco como la llaman los más allegados a ella. ¿Os preguntaréis quién es Maco? Pues ella es la “reina” en mi tablero de ajedrez que es el nuevo libro en el que estoy trabajando y que, obviamente, no ha visto la luz puesto que está aún horneándose; lo más seguro que se titule: “La caja de pinceles” pero no es definitivo. Ya iré subiendo pequeñas pinceladas, nunca mejor dicho, sobre la trama de la novela que transcurre a caballo entre el presente de nuestros días y el siglo XVI, eso sí, en Milán. En ese Milán revuelto en luchas y regado de canales y rezos religiosos junto al Duomo que halló el gran Maestro, Leonardo Da Vinci, a su llegada desde Florencia. Un Legado místico y sorprendente se aproxima.


No hay comentarios: